LECCIÓN 18: Cantar con la garganta

           ¡Muy buenas a todos! Hoy quiero daros mi opinión acerca de un tema del que suele hablarse mucho entre los aficionados al canto; “cantar con la garganta”. ¿Qué es cantar con la garganta? ¿Y por qué no debe hacerse? Vamos a aclarar esto.

          Muchos pensareis que si las cuerdas vocales se encuentran en la “garganta” (NOTA: lo llamamos “garganta” por aludir al término más extendido pero no olvidéis que en realidad nos estamos refiriendo al conjunto formado por la laringe y la faringe) y para cantar necesitamos usar las cuerdas vocales… ¿Cómo no vamos a cantar con la garganta? Y llevaréis toda la razón. Es absurdo pensar que podemos cantar sin utilizar la garganta, igual que absurdas son expresiones como “cantar con el estómago” y otras similares.

          Sin embargo, hoy quiero contaros de dónde viene esta expresión y qué hay de cierto en ella. Imaginemos la “garganta” como un tubo por el que pasa el aire y a través del cual transformamos el aire en sonido. De acuerdo a esta definición, la función de la “garganta” es muy concreta y no requiere de ningún tipo de acción ni esfuerzo por nuestra parte. El problema viene cuando a ésta le añadimos otras función que deberíamos realizar en otras zonas o con otras partes de nuestro cuerpo como pueden ser los resonadores o el diafragma. Veamos pues las dos principales causas de “cantar con la garganta”:

  • Utilizar la “garganta” como resonador principal: Como ya os he explicado anteriormente, las cuerdas son muy delicadas y si, en lugar de utilizar nuestros resonadores, resonamos nuestra voz muy cerca de estas, nuestras cuerdas vocales van a resentirse. Ésta suele ser una de las causas más habituales de disfonía y afonía que encuentro entre mis alumnos y, a su vez, un claro ejemplo de uso incorrecto de la “garganta” durante el canto.
  •  Utilizar la “garganta” para aumentar la presión del aire: Cuando pedimos a nuestro cuerpo que alcance una determinada nota aguda, también le estamos pidiendo que el aire que pasa por nuestras cuerdas vocales lleve una determinada velocidad pero… ¿qué pasa si las cuerdas se encuentran abiertas y no utilizamos el diafragma para dotar al aire de esa potencia? Pues que nuestro cuerpo se verá en la obligación de cerrar la “garganta” para conseguir la presión que necesita reduciendo el hueco por el que tiene que pasar dicho aire. Podría parecer que son dos formas distintas de conseguir un mismo resultado (y así sería si el cierre cordal se produjera de forma apropiada), pero de este modo, nuestra garganta se adjudica una función que claramente no le corresponde y nuestras pobres cuerdas vocales pagan las consecuencias.

           Confío en que ahora entendáis de dónde viene la expresión “cantar con la garganta” y cuánto hay de verdad en ella. Esto ha sido todo por este mes. Espero que os haya resultado útil este artículo y que continuéis atentos a futuras entradas. ¡Un abrazo y hasta pronto!

Manuel Edin

This entry was posted in Sin categoría and tagged , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , .

Post a Comment

Your email is never published nor shared. Required fields are marked *

*
*